Viajar
Una vez me pidieron que hiciera un gesto elevado, una señal que entendiéramos solo dos. Tuve mis resquemores, por mi familia y los recuerdos ácidos y emocionantes de una época ya tan lejana. Pero lo hice igual.
Me monté sobre un árbol y grité a todo pulmón cosas incoherentes a los transeúntes más abajo, me oriné en los pantalones y tuvo que acudir una ambulancia para sacarme de aquel extraño estado.
Pero no sentí miedo.
Fue como aquella vez en que soñé con una negra (de raza), con aspecto horrible y rostro desfigurado, que me invitó a comer unos membrillos pequeños, del tamaño de una mandarina. Me decía que era de una secta satánica, mientras yo comía los membrillos deliciosos y no sentía temor.
O cuando me arrojé de la ventana del séptimo piso de la oficina, ante la mirada impenetrable de mis compañeros de trabajo, y al caer desperté sudado y sonriendo, porque siempre supe que era un sueño.
Ahora, si es que existe realmente ese estado temporal, recostado sobre esta cama blanca y observando los barrotes en las ventanas, me doy cuenta que esta historia acabó mal, porque tengo que tomarme tres pastillas al día y aún no logran saber con certeza qué tipo de padecimiento mental tengo.
Mi familia me visita y son las únicas ocasiones que tengo para salir de la habitación. Me miran como a un loco, lo sé, lo percibo en sus ojos, en los de mi esposa principalmente. Siento que me temen y no puedo articular palabras para decirles que los amo. Ni siquiera puedo llorar.
Creo que me he secado por dentro.
Y solo observo a mi alrededor las paredes blancas, y pongo atención a los repentinos bramidos que profieren los locos desde el patio durante la tarde, porque no tengo más que hacer y ellos pueden circular bajo el sol y aplacar sus intenciones grandiosas con calor y sedantes.
Solo puedo esperar que esto que está pasando sea una pesadilla y no la realidad, pero por más que intento despertar, todo parece muy concreto y real y hasta las sombras actúan como siempre, es decir, silenciosas y preocupadas quién sabe de qué.

raul dijo
interesante forma de graficar algo tan a veces inexplicable como lo son los sueños en donde la locura de imagenes y pensamientos no podrias ni siquiera dibujarlas en un papel.
bien julito admiro tu creatividad
15 Octubre 2006 | 11:50 PM