Para hoy: precipitaciones
Dicen que hoy comenzará a llover intensamente en la zona central del país. Espero que esta mañana cuando todos tengamos que iniciar nuevamente las vidas, en el aire flote el polvo mezclado con agua y los conductores no arrojen agua sucia a los desprevenidos transeúntes.
La gris ciudad estará empañada y las micros gotearán sobre sus ocupantes. Pero esto, vistas las circunstancias, no molestará a nuestros conciudadanos.
En las oficinas los suelos estarán mojados y el hombre del aseo se molestará por el clima y el deber de mantener y renovar los brillos que demanda la modernidad. Tristemente paseará el tiesto plástico con el trapero y por más que limpie, las pisadas seguirán trabajando contra él.
Y en el negocito de la esquina, su dueña esparcirá aserrín sobre el suelo donde quedarán restos de la ciudad atrapados en la madera despedazada, tal vez los pasos de dueñas de casa apuradas por el almuerzo y la lluvia, por los niños que llegarán del colegio mojados y la poca plata para el gas.
Algunos andarán tristes por la lluvia, otros, como yo, felices.
En mi oficina la María entrará cubierta de lana, con sus ojillos asustadizos ocultos tras los lentes mojados.
Y desde mi ventana del séptimo piso, veré a una pareja de enamorados besándose bajo la lluvia sin importar tanta disciplina y orden que nos han impuesto, tanta obligación de paraguas y resfríos que se curan con Tapsín, Aspirina, Trioval y ya no más.
Algunos podremos ser niños nuevamente, pero siempre ocultos de la mirada inquisitiva de la sociedad que nos quiere planos, estúpidos y obedientes.
Yo optaré por la anotación negativa, por la fuga de clases para poder mojarme mientras todos hacen sus deberes sin cuestionarse en lo más mínimo que afuera llueve y que esto no puede dejar indiferente a nadie.

Eugenio Zapata dijo
Siento que este relato se transforma en una reliadad vivida en algun momento, y desde ahi me pregunto, ya que, aprecio tu trabajo, y tambien tu constante cuestionamiento sobre la realidad y los sueños, acaso la imaginacion de uno no puede ser la realidad de otro.
Eugenio Zapata.
19 Octubre 2006 | 08:55 PM