Publicidad:
La Coctelera

Julio Satarsa

27 Septiembre 2006

La vida es una mierda

Escuché estos días que la vida era una mierda. Tal vez los que sostengan esto tengan su cierta dosis de razón, de pronto la vida los ha golpeado fuerte y entre las piernas…
No lo sé, pero en primavera todos entendemos que los suicidios y las alergias se incrementan: ahí puede estar la razón de tan decepcionado diagnóstico. Algo en el ambiente que se va introduciendo en los poros, que nos va acongojando en esta época de renacimiento. Es extraño que justamente en la estación de la vida, en el momento en que la naturaleza recobra sus fuerzas y todo comienza un nuevo ciclo, algunos opten por el mutismo, la muerte, la decepción.
Pienso que la decepción es parte importante de todos nosotros, pero que inventamos formas de obviarla para hacer más llevadera la vida.
Así, y a pesar de que la sentencia de que “la vida es una mierda” sea muy válida, quisiera decir que desde la decepción y la soledad, de la tristeza y la terrible certeza de vacío que de vez en cuando nos asalta, debe surgir algo distinto, no quisiera decir positivo o bueno, pues son nociones tan subjetivas que no valen la pena profundizar, pero sí sucede que de un estado lacónico y decepcionante, surge una visión que nos muestra el otro lado de los hechos.
Hay que estar atentos, hay que esforzarse por afinar el oído, aguzar la vista, intentar capturar por todos los medios lo presente, dejar que los recuerdos descansen y sirvan de evocación cuando el dolor ya sea pasado, para así conseguir algo de tranquilidad, un poco de bienestar o su sensación indescriptible.
Tal vez dejarse llevar, tal vez no hacer nada ante el río de la vida que nos arrastra hacia un océano desconocido, que bien puede estar en calma como crispado…

servido por satarsa 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Eugenio Zapata

Eugenio Zapata dijo

No es vuestro trabajo, no es vuestra cuanta corriente, no es el coche que tienes, no es el contenido de vuestra cartera, no son vuestros pantalones.
Es la mierda cantante y danzante del mundo, la publicidad nos hace decear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos.

Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresion, nuestra guerra es la espiritual, nuestra gran depresion es nuestra vida. Crecimos con la TV que nos hizo creer que algun dia seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos. Y poco a poco lo entenderemos. Lo que hace que estemos muy cabreados.

Tus padres fueron modelos de dios, y si nos abandonaron ... ¿que puedes pensar sobre dios? Escuchame bien, sobre todo tienes que tener cuenta el no caerle bien e Dios, el nunca quiso tenerte, con toda probabilidad el te odia, pero no es lo peor que pueda ocurrirte. No le necesitamos, que se jodan la maldicion y la redencion. somos hijos no deceados de Dios. ASI SEA.

Primero has de saber rendirte. Primero has de aprender a no tener miedo y saber que algun dia moriras.
Unicamente cuando se pierde todo somos realmente libres.

2 Noviembre 2006 | 05:50 PM

Eugenio Zapata

Eugenio Zapata dijo

Ello:

El sonido del telefono me pone alerta, mi piel hace alusion de muerte, mi boca esta ceca y mis ojos perciben nublado; los latidos de mi enorme corazon bombean a mil por hora, digo enorme, ya que, de la forma en que lo hace, paresiese que abracara todo mi pecho. Comienzo a sentir una gota de sudor que recorre mi espalda, como una fiel caricia de una apasionada mujer, en ese momento hago referencia a mi nombre, era una voz femenina muy dulce, cerre mis ojos y comence a viajar con sus palabras, hacia un lugar agradable, hermoso, pasivo, luminoso,grandioso, ahi corre una brisa suave,que penetra mis ojos como la enigmatica belleza de una obra de arte, del nacimiento de mi hija, la sonriza de mi hermosa mujer. Recorro el lugar y el reloj de pulsera me dice que el tiempo se detuvo, siento desesperacion, no puedo expresar palabras, camino, observo, de pronto me encuentro dormido en un mar de hojas caidas de los arboles debido al otoño, comienza a llover, hace frio, es de noche.
***

7 Noviembre 2006 | 04:13 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Julio Satarsa es un empleado público que vive en la capital de Chile, Santiago, un decepcionado de la vida y las cosas, de la sociedad principalmente. Tiene su hogar bien formado, esposa y tres hijos, dos mujeres y un hombre. Satarsa es un hombre triste por naturaleza y se conforma con ver la vida pasar, intentando al máximo atesorar esas pequeñas cosas que componen el día a día, que considera las más valiosas y perdurables.

Fotos

satarsa todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera